Freddie Roach, entrenador del campeón mundial filipino Manny Pacquiao, aseguró este viernes que Oscar de la Hoya sentirá en carne propia lo que experimentó el mexicano Julio César Chávez hace una década, tras ser noqueado por el entonces imbatible ‘Golden Boy’.

En declaraciones a la prensa, Roach, el preparador que ha llevado toda la carrera de Pacquiao, destacó que su pupilo cuenta con las herramientas necesarias para noquear a De la Hoya en nueve asaltos, cuando se enfrenten en la mega pelea del 6 de diciembre en Las Vegas.

“Oscar tiene 35 años y es un boxeador a medio tiempo. Es obvio que el padre tiempo le ha agarrado”, dijo Roach. “Vi su cara después de la pelea contra Forbes, que no es un pegador, y nunca la había visto tan maltratada, ni cuando enfrentó a boxeadores más grantes, fuertes y mejores”.

Roach, que ayudó a De la Hoya en su preparación contra el ya retirado estadounidense Floyd Mayweather hijo -pelea que perdió el ‘Niño de Oro’-, dice conocer de cerca las debilidades del mexicano estadounidense nacido en el este de Los Angeles (California).

“Su vitalidad ha decrecido, y ya no asimila tan rápido las cosas nuevas en una preparación. Manny es el polo opuesto de Oscar respecto a esos factores”, indicó.

“Manny es capaz de tirar golpes los tres minutos de cada uno de los 12 rounds, y capta al vuelo todo lo que se le enseñe”, acotó.

“Oscar trabaja bien siguiendo un guión, pero aún así tiene problemas, como lo demostró ante Mayweather”, dijo.

Roach puntualizó que el plan de pelea es “trabajar bien la primera mitad del combate, y después noquearle”.

“Manny no sólo tiene la disciplina y la fuerza para seguir un guión previo, sino que también es un maestro de la improvisación. Y creo que eso podría marcar la diferencia en esta pelea”, puntualizó el entrenador de Pacquiao.

Roach recordó que el ciclo de un atleta es finito, “aunque los buenos hábitos y buenos genes pueden posponer la erosión de su talento”, pero inevitablemente el tiempo le alcanzará.

Señaló que los más crueles ejemplos en el deporte profesional están en el boxeo, donde abundan los casos en que púgiles más jóvenes han puesto fin, o dado comienzo, al declive de grandes carreras rivales.

“Sobran los ejemplos: Rocky Marciano acabando con la carrera de Joe Louis; Larry Holmes con la de Mohamed Ali; Terry Norris con la de Sugar Ray Leonard, y Oscar De La Hoya con la Julio Cesar Chávez”.

De la Hoya derrotó dos veces a Chávez, pero su primera victoria, el 7 de junio de 1996, le abrió las definitivamente el camino a la fama.

“La semana próxima se cambiarán los zapatos, y Oscar va a probar de primera mano lo que sintió Julio César Chávez la noche en que él le noqueó por primera vez”, sentenció.